Imagine un candado donde la misma llave cierra y abre. Eso es cifrado simétrico: una clave secreta codifica los datos (cifrado) y la misma clave los invierte (descifrado). Cualquiera que intercepte los datos codificados verá ruido. Cualquiera que tenga la clave lee el original. Simple, rápido, poderoso y la fuente de un problema clásico: ¿cómo se comparte esa clave de forma segura en primer lugar?
Simétrico vs asimétrico: dos herramientas diferentes